5.1.1.

13 septiembre 2004

Con un s�lo pulm�

Para demostrar que se puede escribir en un blog cosas personales sin censurarse… Y valga aclarar que no busco l�stima.

Ocurri� como una molestia en el pecho (al agitarme, hablar de corrido e incluso al respirar) hace cosa de un mes, para luego desaparecer. Ahora volvi� con a�n m�s malicia y un claro mensaje de �visit� al m�dico!. Aprovechando la recientemente contratada obra social prepaga, me mand� a la consulta con el cl�nico a paso lento pero seguro (no puedo caminar mucho tiempo tampoco). La doctora, muy amable, me manda (urgente) a sacarme una placa de pecho (radiograf�a) porque uno de mis pulmones se o�a raro. El radi�logo (muy parecido a un amigo mio) consider� que no hab�a apuro en entregarme los resultados; pero pobre de �l, la doctora fue a cagarlo a pedos porque quer�a saber inmediatamente que cornos ten�a yo.

Luego de llamar a mis viejos (que de casualidad hab�an ido), empez� la aventura.Una mala noticia pero que es buena, lo defini� ella. En terminos simples, se podr�a decir que uno de mis pulmones no puede "inflarse" porque "algo" (�liquido?) invadi� la zona. Est� trabajando al 20% o 30% de su capacidad, dec�a ella muy contenta —eso explica por qu� digo que estoy con un s�lo pulm�n—. Se opera, trata de alegrarme ella, pero ten�s que internarte ya mismo. Mi expresi�n de terror en ese momento era indescriptible (mezcla de negaci�n y poco animo para quedarme). Resignado a que me iban a cortar de nuevo, empezamos los tramites de internaci�n.

Pero vos te asociaste hace un mes nom�s, por lo que la internaci�n no te la podemos cubrir, me dice la encargada de admisi�n en un intento de contagiarme esperanza. Resignado nuevamente y cansado de no poder respirar tranquilo hag� la pregunta obvia: �Precio? �Cuanto hay que pagar?

Silencio…

Suspenso…

Silencio y suspenso al mismo tiempo…

$3000 (morboso para que se ubiquen en mi realidad)

Obviamente en ese momento hasta los que estaban en terapia intensiva se enteraron que Federico planeaba aguantarse los seis meses necesarios para que la internaci�n fuera gratuita (sobre todo porque �l caminaba de una punta a la otra del hall pr�cticamente hablando s�lo).

En un ataque de "algo", mis viejos se mandaron para la administraci�n para negociar. Mientras la mina de admisi�n me retaba (me ordenaba) para que me quedar� dentro del hospital porque yo era un paciente y hab�a que cuidarme (�Intername entonc�s, bol�da!). �Tu regaladisima cajeta! Jam�s hay que contradecir a Federico cuando entra en crisis.

Que nadie plane� que se enfermar�, que no sabemos desde cuando est� enfermo, que tiene que operarse, que no podemos cubrirlo. En cuatro oraciones, eso fu� el discurso que escuchaba entre mis viejos y la carne de ca�on de la obra social.

Final semi-feliz: En un rapto de post-shock y �anti-capitalismo?, averigu� que (teoricamente) puedo hacer la misma operaci�n en un hospital p�blico. As� que ma�ana (con �suerte?) estar� nuevamente sedado y un tipo revisar� si adentro tengo estopa o qu� cuernos.

Finalmente no s� que me molest� (o molesta m�s): s� la mina que me retaba; que hayan usado el juramento hipocr�tico para cojerme sin forro ni lubricante; la tranquilidad con la que me dijeron el precio, que en el fondo ten�an la esperanza de cobrar; que cuando la doctora pregunt� si hab�a algui�n para acompa�arme, darme cuenta que no tengo a nadie cercano (maldito destino del orto, no me gusta ser soltero); que mi sistema inmunologico pueda llegar a estar teniendo problemas consecuencias;� que apenas cuando me levant� de esta silla para ir ba�o, me haya faltado el aire.

Nota mental: �Wachos, los que fuman son el resto y el enfermo soy yo!

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